En este paso, marketing, ventas y servicio firman una sola definición de cada etapa del funnel, y la acompañan con SLAs que tienen tiempo, dueño y consecuencia. Es el contrato operativo de la empresa: todo lo que viene después —scoring, forecast, dashboards— se construye sobre estas definiciones.
En la mayoría de las operaciones que auditamos, "MQL" significa cosas distintas según el equipo. Caso típico: para marketing, MQL era cualquiera que descargó un ebook; para ventas, alguien con presupuesto y urgencia. Resultado: 60% de descarte automático, marketing "cumpliendo la meta" y ventas convencida de que los leads no sirven. Los dos tenían razón dentro de su propia definición. Ese es exactamente el problema.
Mientras cada equipo tenga su propio diccionario, los reportes nunca van a cuadrar y toda discusión de pipeline será una discusión semántica. La definición única no es burocracia: es la condición para poder medir algo.
Recomendamos un ciclo de vida de seis etapas como máximo. Los micro-estados del negocio (propuesta enviada, negociación, etc.) viven en el pipeline de deals, no en el ciclo de vida:
Cada etapa necesita tres cosas escritas: criterio de entrada objetivo (que una persona nueva pueda aplicar sin preguntar), dueño, y qué la saca de ahí (avanza, se descarta con motivo, o se recicla a nutrición).
Un SLA es una promesa medible entre equipos. Los dos esenciales:
La consecuencia es lo que separa un SLA de una expresión de deseo: el lead vencido se reasigna automáticamente, y el cumplimiento se ve en el dashboard de la reunión semanal, con nombre y apellido. Un equipo comercial en Colombia con el que trabajamos bajó su primera respuesta de 9 horas a 40 minutos en un mes; no cambió la gente, cambió que el vencimiento disparaba una alerta y la reasignación era real.
Un SLA sin tiempo, sin dueño y sin consecuencia es una expresión de deseo.
El funnel único vive en el CRM o no vive: las etapas del ciclo de vida se configuran como lifecycle stages, los motivos de descarte como propiedad obligatoria, y los vencimientos de SLA como workflows que marcan, alertan y reasignan. Si estás armando el portal desde cero, mira la arquitectura del portal y los workflows esenciales de la guía HubSpot. La regla de oro: si la definición está en un PDF pero no en el CRM, no existe.
Con el contrato operativo firmado, el siguiente paso es que los datos estén a la altura: el modelo de datos comercial único. El mapa completo está en la guía RevOps.
Aquí termina un paso de siete. La guía de RevOps los recorre todos: del diagnóstico de desalineación a los dashboards que alguien mira. Alinear equipos por partes es cómo se llega a tres versiones del mismo número — léela completa antes de mover un proceso.