Limpiar los datos devuelve lo primero que un CRM muerto perdió: la confianza. En una o dos semanas se fusionan los duplicados, se resuelven los registros huérfanos y se archiva la basura — con reglas para que no vuelva a acumularse. Sin este paso, el rediseño del paso 4 se construye sobre arena.
El orden importa: se limpia con el informe forense del paso 2 en la mano. Limpiar sin auditar es pulir campos que igual van a borrarse.
Exporta todo — contactos, empresas, negocios, actividades — a archivos planos y guardalos fuera del CRM con fecha. Es media hora de trabajo que convierte cualquier error de fusión en un susto en lugar de una tragedia. Ningún paso de limpieza empieza sin este respaldo hecho. Con eso resuelto, el trabajo va en este orden: duplicados, huérfanos, basura, y al final las reglas de formato.
Deduplicar a mano registro por registro no escala y termina abandonado. Define criterios de coincidencia por escrito y aplicalos en tanda:
Tres poblaciones típicas de un portal abandonado. Contactos sin empresa (o al revés): asocialos por dominio de email en tanda. Registros sin dueño, casi siempre de vendedores que ya no están: reasignalos con criterio comercial explícito — por cartera, por territorio — y no "todos al gerente", que es donde van a morir de nuevo. Y negocios zombi: abiertos hace seis o nueve meses sin una sola actividad. No los borres: cerralos como perdidos con un motivo específico de limpieza (por ejemplo "cierre administrativo — rescate Q3"). Conservas el historial, el pipeline queda verdadero y puedes medir cuánta ficción había: es normal que el pipeline "real" quede en la mitad del tamaño. Ese número, dicho sin drama, es de los momentos más sanadores del rescate: por primera vez en meses el forecast parte de la verdad.
El equipo no vuelve a un CRM limpio porque quedó ordenado. Vuelve porque lo que ve ahí adentro, por fin, es verdad.
Las propiedades con tasa de llenado marginal que la forense marcó como muertas se archivan — no se borran — igual que listas viejas, reportes sin vistas y workflows fósiles. Archivar es reversible y desinfla el portal de inmediato: menos campos a la vista, menos ruido al cargar.
Después, blinda el formato: listas desplegables en lugar de texto libre para país, industria y origen; formato único de teléfonos; moneda definida por pipeline; validaciones activas en formularios e imports. Y si tu CRM sincroniza con un ERP o un ecommerce, define qué sistema manda en cada campo antes de reactivar cualquier sincronización — una integración sin fuente de verdad clara vuelve a ensuciar en semanas lo que limpiaste en días. Ese trabajo tiene guía propia: la guía de integración de datos.
Con el dato limpio y creíble, ya se puede rediseñar la casa: paso 4 · Rediseñar sobre el proceso real, no el manual. O vuelve a la guía completa.
Este paso es uno de siete. Los otros seis están en la guía de rescate de CRM, que va de reconocer los síntomas a la gobernanza que evita el tercer intento. Un rescate falla justo en el paso que se saltó — léela completa antes de decidir por dónde entrar.