En este paso diseñas qué pasa cuando algo falla, porque va a fallar: APIs caídas, rate limits, tokens vencidos, datos sucios. Una integración seria reintenta sola, no duplica al reintentar y aparta en una cola revisable lo que no puede resolver. Esta es la diferencia entre la demo y la producción.
No todos los errores se tratan igual. Tres familias, tres respuestas:
Tratar un error permanente como transitorio desperdicia recursos; tratar uno transitorio como permanente pierde datos que se habrían salvado solos.
El patrón estándar: esperar 1 minuto, luego 5, luego 25… duplicando o quintuplicando el intervalo, con un tope de 5 a 7 intentos. Dos refinamientos que separan lo casero de lo profesional:
Y presupuesta los límites desde el diseño: si tu flujo mueve picos de miles de registros —un Black Friday, un cierre de mes—, el throttling no es un edge case, es el martes. Un ecommerce mexicano que atendimos perdía el 8% de sus pedidos justo en campañas: la integración funcionaba perfecto los días tranquilos y se ahogaba exactamente cuando más vendía. El backoff con jitter lo resolvió en una semana.
El peligro oculto del reintento: la escritura llegó, la respuesta se perdió, el sistema reintenta y ahora el pedido existe dos veces. La vacuna es la idempotencia: que ejecutar la misma operación dos veces deje el mismo resultado que una.
En la práctica: upsert por ID externo (la llave del paso 4) en lugar de "crear"; llaves de idempotencia cuando la API las soporta; verificar existencia antes de escribir cuando no. Si tus reintentos no son idempotentes, no tienes manejo de errores: tienes un generador de duplicados con buenas intenciones.
Lo que agotó sus reintentos o falló de forma permanente no se descarta: cae en una dead-letter queue con el payload completo, el motivo del fallo y la fecha. Tres reglas la hacen útil:
La diferencia entre una integración amateur y una profesional no es que no falle: es lo que hace en los cinco minutos siguientes a fallar.
Tu integración ya aguanta golpes. Falta el último paso para dormir tranquilo: paso 7, monitoreo. O repasa el plan completo en la guía de integración de datos.
Este artículo cubre un tramo de la guía de integración de datos: del mapa del stack al monitoreo que avisa antes que el cliente. Las integraciones no se rompen donde miraste, se rompen en el paso que te saltaste — léela completa antes de elegir herramienta.